Alérgenos en la alimentación infantil: los 14 principales y cómo leer etiquetas
Qué son los 14 alérgenos de declaración obligatoria, cómo identificarlos en las etiquetas y en nuestras recetas, señales de alerta y qué tener en cuenta en casa y en el comedor.
Cuando cocinamos para peques, conocer los alérgenos es importante tanto si el niño tiene alguna alergia diagnosticada como si no: nos ayuda a leer etiquetas, a informar a otras familias en cumpleaños y a reaccionar a tiempo si aparece una reacción. Esta guía es informativa: el diagnóstico y el manejo de las alergias corresponden siempre al pediatra o al alergólogo.
Los 14 alérgenos de declaración obligatoria
En la Unión Europea, estos 14 alérgenos deben destacarse en la etiqueta de los alimentos envasados y estar informados también en los que se venden sin envasar (panaderías, restaurantes, comedores):
- Cereales con gluten (trigo, centeno, cebada, avena, espelta, kamut)
- Crustáceos
- Huevos
- Pescado
- Cacahuetes
- Soja
- Leche (incluida la lactosa)
- Frutos de cáscara (almendra, avellana, nuez, anacardo, pistacho…)
- Apio
- Mostaza
- Sésamo
- Sulfitos (en concentraciones superiores a 10 mg/kg o 10 mg/l)
- Altramuces
- Moluscos
En la infancia, los más frecuentes son la leche, el huevo, el pescado, los frutos secos y el cacahuete.
Cómo leer una etiqueta
- Los alérgenos aparecen resaltados en la lista de ingredientes (en negrita, mayúsculas o subrayado).
- Las frases tipo «puede contener trazas de…» indican posible contaminación cruzada. Si hay una alergia diagnosticada, consulta con el especialista cómo interpretarlas en su caso.
- Revisa la etiqueta cada vez: los fabricantes cambian recetas.
- Ojo con nombres menos evidentes: caseína o suero (leche), albúmina (huevo), tahini (sésamo), harina de altramuz.
Alérgenos en nuestras recetas
En cada receta de Cena de Peques indicamos los alérgenos principales con una etiqueta naranja. Algunos ejemplos:
- Galletas de avena: huevo y gluten (salvo avena certificada sin gluten).
- Hummus: sésamo (por el tahini).
- Caldo de pollo: apio.
- Arroz con bacalao: pescado.
- Tortilla de patata y revuelto: huevo.
Muchas recetas se pueden adaptar: sustituir el huevo en las albóndigas, usar avena sin gluten o hacer el hummus sin tahini.
Introducción de alimentos alergénicos
Las recomendaciones actuales de las sociedades pediátricas indican, en general, que no es necesario retrasar la introducción de los alimentos alergénicos más allá de lo habitual en niños sanos, y que conviene introducirlos de uno en uno, en pequeñas cantidades y en casa, observando la reacción. Si hay antecedentes de alergia, dermatitis atópica grave u otras circunstancias, el pediatra puede indicar una pauta distinta.
Señales de alerta
Una reacción alérgica a un alimento puede manifestarse con:
- Ronchas o enrojecimiento de la piel, picor.
- Hinchazón de labios, párpados o cara.
- Vómitos o diarrea poco después de comer.
- Tos, dificultad para respirar, ronquera o decaimiento.
Si aparece dificultad para respirar, hinchazón de la lengua o la garganta o decaimiento importante, llama al 112 de inmediato. Ante reacciones leves, consulta con tu pediatra.
En el comedor y en cumpleaños
- Informa por escrito al centro de cualquier alergia diagnosticada y entrega el informe médico.
- Los comedores escolares deben informar de los alérgenos de sus menús: pídelos si no los tienes.
- En cumpleaños, conviene avisar a la familia anfitriona o llevar una alternativa segura.
Para el día a día, puede ayudarte la guía de meriendas sin azúcar, donde indicamos qué ideas son más fáciles de adaptar.